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CONSEJOS PARA CUIDAR TUS MUEBLES
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Cuando tenemos un mueble nuevo queremos que siempre siga igual de lindo que cuando
llegó. Al principio lo cuidamos en exceso y no dejamos que casi nadie se acerque.
Pero con el tiempo inevitablemente se va desgastando y no tenemos más remedio que
aceptarlo. Nosotros sabemos que comprar un mueble no es cosa de todos los días,
y que siempre queremos tener el mejor, es por eso que hemos preparado una serie
de consejos y cuidados para que mantengas tus muebles como nuevos por mucho más
tiempo. Son simples y fáciles de seguir, y te permitirán disfrutarlos sin dejar
sus cuidados de lado.
Muebles de madera
La madera es un material muy noble que tiene una larga duración, pero también es
muy delicada si queremos que siempre se mantenga bien.
Los peores enemigos de la madera son la luz, el polvo y la falta o exceso de humedad.
Lo importante es mantener la madera siempre humectada, para evitar que se resquebraje
o se escame. Para que tu mueble no se manche con la luz debes mover los objetos
que haya sobre él, sobre todo las primeras 6 semanas.
Para el uso y cuidado diario de los muebles de madera debes tener en cuenta los
siguientes cuidados:
Lo más importante es que periódicamente uses un producto para acondicionar y proteger
la madera. Lo más recomendable es el uso de ceras especiales para muebles de madera.
Esta se aplica sobre todo el mueble y se deja actuar algunas horas. Luego debes
frotar enérgicamente con un trapo de algodón. No saques brillo enseguida, porque
sacarías la cera y el mueble no quedaría bien protegido.
Utilizá agua siempre en mínimas dosis sobre un paño humedecido secando siempre luego
con un paño seco. Si derramás liquido, sécalo inmediatamente para que no quede manchado.
Las superficies de los muebles de madera son muy sensibles al calor, así que debes
evitar poner objetos calientes sobre ellos; trata de usar siempre objetos aislantes
especiales para poner cosas.
Para quitar las manchas debés usar productos suaves. Podés mezclar un poco de jabón
neutro en un litro de agua caliente y pasar esta mezcla con un paño humedo, secando
luego con un paño seco.
Manchas de pintura: Si la pintura aun está fresca, quitala con
un paño húmedo; si se trata de pintura seca, quitala suavemente con una espátula
de plástico o con un removedor especializado.
Cera de Vela: Si la cera aun está blanda podés pasarle un hielo
envuelto en plástico para que se endurezca y ahí la quitas suavemente con una espátula
de plástico.
Grietas: Aunque no lo creas, las pequeñas grietas a veces las puedes
solucionar pasando un lápiz de cera (sí, esos que usan los niños) para rellenar
la grieta y quitar el exceso suavemente con una espátula de plástico. Debés tratar
de que el lápiz de cera sea de un tono similar al de tu mueble. También existen
pastas especiales para madera, que cumplen la misma función. Debes tener en cuenta
que esta pasta se contrae, así que debes echar siempre un poco más de la necesaria.
Derrame de alcohol o esmalte: NO LO FROTES, porque empeorará el
daño. Debes secar el alcohol o esmalte, esperar una noche completa y al día siguiente
usar un removedor. Casi siempre funciona, pero de paso decolora el área, así que
debes pintarla nuevamente.
Quemaduras: si tu mueble presenta quemaduras, puedes disolverlas
frotando con un algodón con un poco de removedor de esmalte de uñas. Puedes disimular
la mancha con un lápiz de cera del tono o con pasta de zapatos y luego pasar un
paño suave y limpio.
Rayones y marcas: podés disimularlo pasando un lápiz de cera o
pomada de zapatos del mismo tono de la madera, y luego pasarle un paño limpio y
seco para sacar el sobrante. De todas maneras si el daño es muy profundo tendrás
que consultar la ayuda de un especialista.
Muebles pintados: los muebles de madera pintados son aun más fáciles
de limpiar. Sólo necesitás una esponja empapada en agua y detergente, y evitar raspar
la pintura.
Muebles de cuero
Los muebles de cuero son bastante delicados, pero existen algunos cuidados que te
ayudan a mantenerlos en optimas condiciones.
Lo más importante es la prevención, mantener tus muebles alejados de mascotas o
de elementos que pudieran cortar o quemar el cuero.
Debes mantener el cuero ventilado y si notas que el cuero está seco, debes protegerlo
con un acondicionador especial para restablecer la flexibilidad.
Evitá exponer directamente el mueble a la luz del sol, ya que se dañan más rápido.
No uses aspiradora para limpiarlos ya que pueden rayarse.
Existen cremas especializadas o ceras para mantener protegido el cuero, debes seguir
atentamente las instrucciones para que estas técnicas funcionen correctamente.
Telas y Tejidos
Al igual que los otros materiales, no es recomendable que expongas las telas o tejidos
directamente a la luz del sol, porque se van desgastando los colores y eso queda
en evidencia muy rápidamente.
Para todas las telas es recomendable que le pases la aspiradora al menos una vez
a la semana.
Si querés sacar manchas de las telas, no uses detergente de platos o de ropa, ya
que lo más probable es que quede una aureola marcada.
Para la limpieza de manchas y líquidos debes fijarte en las instrucciones de limpieza
que vienen generalmente en las etiquetas, independiente de los consejos generales
que nosotros te podamos entregar.
Manchas de vino, café, té y cerveza en telas comunes: debes tratar de absorber la
mancha con un papel no abrasivo lo antes posible. Luego puedes lavar con espuma
de jabón neutro incoloro y absorber la espuma con un paño húmedo. De preferencia
existen quitamanchas especializados en telas, que debes testear antes en zonas interiores
de la tela que quieres limpiar, para evitar resultados desagradables.
Parte metálicas de muebles
Generalmente estas partes no son muy consideradas, pero si nos fijamos bien es fundamental
cuidarlas, pues hacen mucho por la vista general: si el mueble está impecable pero
las partes de metal están opacas o sucias, lo más probable es que el mueble se vea
viejo; por el contrario, si el mueble no está en el mejor estado pero las piezas
metálicas están impecables, tu mueble lucirá mucho mejor.
Generalmente las partes metálicas aguantan todo tipo de líquidos. Sin embargo el
agua puede provocar manchas y óxido en las partes que están dañadas con anterioridad.
Para limpiar las partes metálicas podés frotar un paño con líquido jabonoso, y si
quieres hacer una limpieza más profunda puedes usar un paño humedecido con alcohol.
No uses disolventes en las partes de metal.
Esperamos que estos consejos te ayuden a mantener por más tiempo tus muebles como
si recién los hubieras comprado, y recuerda seguir las instrucciones que generalmente
te entregarán los fabricantes. |
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